April 23rd, 2008 Jandro_S
En las últimas semanas estamos analizando muchas oportunidades de negocio en la empresa, y estamos muy cerca de invertir en algunas de ellas. De hecho, tenemos una agendada para firmar la semana que viene. Así como nuestra primera inversión la hicimos en solitario, en las otras dos hemos coinvertido. Como ya comenté en una anotación anterior, la co-inversión tiene mucho sentido desde el punto de vista de los inversores. No obstante, me estoy planteando una pregunta que afecta de forma importante a los socios: ¿a partir de qué momento varios co-inversores pueden empezar a ser muchos co-inversores?
La primera pregunta a responder es si interesa a una startup que en una primera ronda de financiación (en este blog nos centramos principalmente en capital semilla) entre más de un inversor. Como todo… depende.
Aunque mi experiencia directa como emprendedor es limitada (no nula), de nuestras experiencia con las participadas deducimos que la presencia de varios inversores puede reportar importantes ventajas y también algunos inconvenientes. Voy a pasar a exponer las que creo más importantes, pero me encantaría que los emprendedores que leen este blog (tal y cómo van las estadísticas nuevas parece que son la gran mayoría) me corrijan y completen.
Entre las ventajas de varios inversores me gustaría destacar:
- Da acceso a una financiación más elevada que con un único inversor. Las inversiones en capital semilla tienen un elevado riesgo, y los inversores presentes en este ámbito suelen tener limitada la concentración de riesgos en un único proyecto a un importe que en muchas ocasiones es inferior al buscado por el emprendedor.
- Suele aportar mayor valor al emprendedor. Los startups suelen necesitar apoyo en algunas áreas funcionales, ya que no siempre los equipos de los emprendedores tienen la experiencia suficiente en todos los ámbitos que se requieren para el éxito del proyecto. En este sentido, un único inversor financiero puede apoyar en la parte financiera y quizá en algún área genérica, pero si hay más de uno, las posibilidades de aportar en otras áreas se multiplican, al igual que hacen los contactos que pueden aportar. En una de nuestras participadas en las que coinvertimos con un Business Angel y una entidad financiera, nosotros y la entidad financiera aportamos valor en el área financiera y de control, mientras que el Business Angel aporta un excelente expertise en fabricacion. Además entre los tres aportamos un importante abanico de contactos relevantes.
- Aporta riqueza a las reuniones. La existencia de puntos de vista adicionales, aunque en ocasiones puede ralentizar la toma de decisiones, si el proceso está bien gestionado permite traer nuevos puntos de vista a los problemas y puede dar lugar a tomar soluciones que con un único punto de vista podrían no haberse considerado.
Entre los inconvenientes:
- Mayor dificultad de alcanzar un consenso en las decisiones. En este punto hay que tener muy bien definidas las reglas para las tomas de decisiones, y si va a ser necesario siempre el consenso o no.
- Problemas prácticos de coordinar agendas para reuniones.
- Potencial pérdida de foco de los emprendedores en el funcionamiento de la empresa si los socios inversores demandan mucha información y atención.
Cuando el número de socios inversores es pequeño, el valor adicional que añade un nuevo socio es relativamente elevado en comparación con la problemática que puede generar su entrada. No obstante, a medida que aumenta el número de coinversores, la importancia relativa de los efectos cambia hasta llegar a darse la vuelta, de manera que sobrepasado un número de coinversores, cada inversor adicional genera más “ruido” que el valor que aporta. ¿Dónde está ese punto?
Dependerá de la posición relativa entre los socios inversores y el rol que pretenden jugar. Si todos los socios inversores quieren tener un papel similar, el número crítico creo que se alcanzará antes ya que la capacidad de discrepancia será máxima. Por el contrario, si unos inversores actúan más como líderes entonces será posible un mayor número de socios.
Desde mi punto de vista (y no tengo ningún razonamiento científico para respaldarlo), para el primer caso creo que tres coinversores financieros puede ser muy razonable/recomendable, y situaría el límite en cinco. Más empezarían a parecerme muchos, salvo que empiecen a jugar roles muy diferenciados. Para el segundo caso, creo que el número se puede elevar respecto a esos cinco, pero salvo que quede clara la no participación en las tomas de decisiones salvo en la junta, más de siete u ocho empezarían a parecerme demasiados. Como reflexión: si el inversor líder junto con el segundo aportan un 60% de la financiación, y hay seis inversores adicionales, el más pequeño habrá invertido como máximo poco más que la décima parte de lo invertido por el principal, lo cual empieza a perder el sentido salvo que exista alguna relación personal entre emprendedor y el socio.
¿Qué experiencias habéis tenido en relación a estos puntos? ¿En qué estáis de acuerdo y en desacuerdo? Valoraría mucho la opinión de los emprendedores, incluso la descripción de casos concretos que hayáis experimentado.
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December 30th, 2007 Jandro_S
Relacionado con el apunte anterior, he llegado a través del artículo que ví en El País a otro artículo sobre financiación P2P que da a conocer la plataforma partizipa. Aunque el artículo presenta partizipa como un website de préstamos P2P, después de entrar y analizarlo en un poco más de detalle veo que tiene un enfoque distinto. De hecho va más allá y es un agregador de inversores para inversiones en capital de compañías.
La propia empresa lo llama P2C (Person to Company) Lending y el BAS (Business Angel Social). Principalmente lo que comentan es que son una alternativa a la inversión en los mercados secundarios organizados donde cada vez los activos sobre los que se invierte están más alejados de la realidad empresarial. Según los fundadores, partizipa va a permitir a los particulares participar en la inversión en proyectos concretos sin necesidad de disponer de grandes fortunas. Es interesante ver como proponen como medio de inversión las Cuentas en Participación, figura recogida en el Código de Comercio español desde su primera redacción en 1885.
La iniciativa tiene también un importante enfoque de RSC (Responsabilidad Social Corporativa) ya que introducen un sistema de participación en el asesoramiento a los planes de negocio que se van proponiendo en la plataforma. En estos momentos ya se pueden ver dos iniciativas empresariales. Aunque en una de las secciones del website establecen que inicialmente van a centrarse en dos tipos de proyectos: aquellos de cualquier sector que se desarrollen en Bulgaria y también en los de energías renovables, ya sea en España o en Bulgaria, uno de los dos proyectos anteriores se sale de este filtro.
La iniciativa me parece muy interesante, y de hecho, había estado dándole vueltas desde hace algún tiempo a cómo prodría funcionar un proyecto de este tipo. La impresión que me da es que es como llevar al extremo los fondos de capital semilla como podría ser el de DAD sobre el cual Rodolfo Carpintier informó del cierre de la ronda de inversión para esta semana pasada. No obstante, el salto que propone partizipa es un movimiento de mucho riesgo.
Como aspectos positivos de la iniciativa encuentro sintéticamente (ya me he enrrollado mucho) los siguientes:
- Permite el acercamiento de la cultura de los emprendedores a la sociedad
- Puede permitir la financiación de proyectos que de otro modo nunca llegarían a financiarse por muy diversas razones distintas de que el proyecto no tenga futuro
- Puede ser una herramienta útil de apoyo a los emprendedores si se consigue generar tráfico y un flujo de sugerencias a las iniciativas propuestas
- Como comenté en un apunte anterior, la diversificación apoyada en la coinversión reduce el riesgo de fracaso para un importe concreto de inversión en capital semilla
No obstante es una iniciativa “de alto riesgo” ya que requiere, desde mi punto de vista, que se tengan controlados varios aspectos clave para evitar posibles problemas:
- Información a los participantes del nivel de riesgo que se asume en una inversión de este tipo y de la falta de liquidez de la misma
- Proceso e instrumento concreto de coinversión, seguimiento y salida
- Posibles repercusiones de la legislación del Mercado de Valores y del sistema financiero
- Riesgos de confidencialidad para los emprendedores que exponen sus ideas en la plataforma. ¿Hasta qué punto estarán dispuestos a exponer la piedra angular de su modelo de negocio?
- Control de cualquier posible acuerdo de confidencialidad que se firme
- ¿partizipa coinvertirá en los proyectos o es un mero intermediario de información?
En resumen, creo que es una iniciativa original, con potencial pero que debe manejarse con extremo cuidado.
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December 7th, 2007 Jandro_S
El miércoles pasado tuvimos en mi oficina una reunión a tres bandas entre potenciales inversores de un proyecto de fabricación de utensilios para el sector de la alimentación. La reunión, que fue muy productiva, me demostró de nuevo las ventajas de la co-inversión frente a la inversión “en solitario” en startups.
Como comento en el subtítulo del blog, invierto en pequeñas compañías. De hecho, no invierto directamente sino que soy el que coordina y supervisa el área de inversión en pequeñas compañías del grupo familiar en el que trabajo.
En el grupo, llevamos invirtiendo en compañías desde el año 2000 y sólo recientemente, desde que abrimos la línea de inversión es startups, hemos empezado a hacer coinversiones. En el segmento de mercado de seed capital y startups las coinversiones tienen, a mi jucio, mucho sentido. Hay tres razones fundamentales para ello:
- Diversificación de riesgos. Aunque las inversiones no son excesivamente elevadas (depende del proyecto), el coinvertir permite al inversor diversificar sus fondos entre más inversiones, aumentando la probabilidad de conseguir un “acierto”.
Así como en el capital inversión (entendiendo como tal la inversión en compañías consolidadas en fase de crecimiento) el factor de éxito se encuentra en cómo gestionas la participada, en las inversiones tempranas el éxito depende más de factores exógenos. En estos casos la incertidumbre de mercado es mucho mayor ya que en muchas ocasiones la compañía todavía no ha demostrado que el mercado encuentre atractivo el producto. Esto hace que estas inversiones estén en un punto de mayor relación rentabilidad / riesgo. El porcentaje de éxitos es mucho menor, pero el tamaño relativo del éxito si se consigue es mucho mayor.
Teniendo en cuenta esta situación, si una compañía tiene un determinado importe de capital por invertir y, llevando la argumentación a los extremos que es donde se ven las cosas claras, lo invierte en una única operación tendrá un porcentaje bajo (pongamos un 30%) de que sea un éxito. Por otro lado, si es un éxito, podría conseguir multiplicar la inversión por 20 (por poner otro ejemplo). Por tanto, tendría un 70% de probabilidad de perder X y un 30% de probabilidad de ganar 19X. Si por el contrario, invierte x/4 en 4 proyectos de la mismas características que el anterior, tendría menos de un veinticinco por cien de probabilidad de perder X. La probabilidad de ganar 19X también sería menor, inferior al uno por cien (he dado por sentado algunas cosas para llegar a estos números y además espero que la estadística no me haya fallado).
Lo interesante es que aunque en ambas situaciones la esperanza matemática es de ganar 5 veces lo puesto, en el caso de las cuatro inversiones hay mas de un 75% de probabilidades de ganar 4 o más veces lo puesto frente al 70% de probabilidades de perder lo puesto si inviertes sólo en 1 inversión.
- Complemento de capacidades y contactos. Aunque generalmente en capital riesgo no se llega a gestionar directamente las participadas, la necesidad de apoyo que requieren las nuevas empresas es muy superior. En este sentido, un grupo de inversores heterogéneo tiene muchas más posibilidades de poder aportar en muy diversos aspectos que un único inversor.
Esta situación es precisamente la que experimenté el miércoles en la reunión que tuvimos. El análisis de la oportunidad de negocio que hicimos conjuntamente entre todos los potenciales co-inversores mejoró aquel realizado individualmente por cada uno de nosotros. Incluso aunque uno de los inversores ya tuviera experiencia en la materia y por ello tuviese una situación de partida mejor para analizar el proyecto, las experiencias y los conocimientos de los otros inversores en áreas complementarias o similares aportaron nuevos enfoques a la discusión.
- Relación con el emprendedor. El que haya varios inversores financieros puede parecer un problema de cara a la relación con el inversor por problemas de coordinación. No obstante, la situación es que esta desventaja, a mi entender, se ve más que compensada por el hecho de que al emprendedor le aporta más tranquilidad ver que las decisiones de “la parte financiera” son el consenso de varios socios distinto lo cual minimiza la volatilidad que puede suponer la opinión de una única persona. Por tanto, las sugerencias y decisiones tomadas por la parte inversora serán mucho más sólidas y de más fácil aceptación.
Aunque el primer punto es más teórico, y todavía no he tenido oportunidad de verlo actuar empíricamente, los otros dos puntos sí los he experimentado en las distintas inversiones en las que participa la compañía. No sólo eso, sino que adicionalmente, en algunas ocasiones nos habría venido bien tener un socio co-inversor en otras participaciones.
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