La importancia de cómo comunicas
Llevo ya tiempo reflexionando sobre este tema y es conocido por todos, pero me gustaría darle una vuelta más porque aunque todos decimos que sí lo sabemos, creo que en la mayor parte de los casos no somos totalmente conscientes de la importancia de ello.
Tener algo valioso, sólido y soportado que comunicar es muy importante, además es crucial cómo lo comunicas. El mejor producto o proyecto del mundo no vale nada si no se comunica bien. Este mensaje lo he visto de distintas formas en varias entradas de blogs o incluso anteayer en un capítulo de la serie Bones.
La pregunta clave es ¿qué significa comunicar bien? o mejor dicho ¿qué tengo que hacer o evitar para comunicar bien?
Para mí el criterio clave es el siguiente, que definiría la filosofía a seguir: “adecúate a lo que necesita saber y le interesa al receptor del mensaje“. Este mensaje puede analizarse en más detalle desde tres puntos de vista:
- ¿Qué es realmente lo que le interesa al receptor del mensaje? Alex Barrera lo recoge de manera excelente en su entrada The Explanation Problem and why we suck at it. Además lo enfoca a los problemas que tienen los emprendedores o early adopters (normalmente coinciden) en explicar un nuevo producto o servicio. Traduciendo y parafraseando bastante libremente diría que cuando explicas algo a alguien tienes que tener en mente que él no te quiere oír para conocer lo bueno que es el producto que has desarrollado, sino que lo que realmente le interesa es ¿en qué va a beneficiarme esto a mí?. Otros autores lo llaman el Painkiller (perdón por la palabra anglosajona pero lo describe muy bien). ¿Qué problema me va a solucionar y cómo?
- No pienses en disfrutar por cómo cuentas las cosas. Rodolfo Carpintier recoge este enfoque ligeramente distinto en su entrada ¿Quieres divertirte o crear una empresa? El enfoque aquí es similar pero desde el otro punto de vista. Comenta Rodolfo que si presentas la empresa como a tí te parece más interesante puedes estar pasándotelo muy bien pero perdiendo la oportunidad de captar un cliente.
- Ten en cuenta el momento, destinatario y objetivo de la comunicación. Este punto es consecuencia de los dos anteriores. Estando en distintos foros de presentaciones y participando con nuestras participadas en presentaciones a clientes o potenciales partners me ha quedado claro que cada comunicación hay que analizarla de manera independiente y prepararla teniendo en cuenta estos tres elementos:
- Momento: claramente no es lo mismo preparar una presentación para un primer contacto con un cliente que para profundizar en aspectos concretos de la compañía. A medida que se va avanzando en una relación, el grado de detalle va aumentando. No tiene sentido en una primera presentación a un cliente o inversor pensar entrar en el detalle tecnológico salvo que él lo pida directamente.
- Destinatario: hay que tener en cuenta que unos interlocutores tienen más información previa que otros, por lo que hay que tener muy claro qué se puede dar por sentado y qué no. Los inversores generalistas tendrán menos conocimientos técnicos que los especialistas. El director de tecnología de una empresa tendrá un enfoque muy distinto a un producto que el de marketing. El primero querrá entender el cómo y por el contrario el segundo querrá entender muy bien al para qué y las ventajas comerciales.
- Objetivo: está muy relacionado con los dos anteriores, casi derivado de ellos, pero hay que tenerlo muy presente para asegurarnos de que los mensajes (tanto verbales como los soportes físicos que utilicemos) van encaminados a conseguir este objetivo.
Un ejemplo claro de esto lo ví en la serie de Bones que he comentado más arriba. La protagonista, experta antropóloga, va a testificar en un juicio. Es una excelente profesional y muy técnica y claramente todas las pruebas están de su lado, pero la fiscal le avisa “Tiene que aprender la diferencia entre la realidad y la percepción. Aquí lo que importa es la percepción” Lo que le transmite es que haciendo una declaración totalmente técnica el jurado se va a perder y van a desconectar totalmente, perdiendo cualquier fuerza probatoria las excelentes pruebas y conclusiones de las mismas que tenía.
Muchos de ellos, están tan encantados con su idea y conocen tan bien su tecnología y los logros que representa que se divierten simplemente con explicarlo.
[...]
Hay que vender soluciones a problemas concretos y no tratar de explicar que, cual navaja suiza, lo que tenemos es una “gran plataforma de múltiples soluciones…
En una próxima entrada pondré un ejemplo práctico en el que estamos trabajando ahora. ¿Qué experiencias habéis tenido con esto y cómo preparáis las comunicaciones importantes que tenéis que realizar?










March 27th, 2009 at 12:48
En mi caso particular lo resuelvo mediante prueba-error. Estoy convencido que lo estoy haciendo rematadamente mal esta cuestión =).
Los dos únicos clientes que han confiando en mi (he hablado y buscado a unos cuantos, mailing, llamadas a puerta fria, networking, …) contactaron ellos sin canal de entrada o por medio de terceros, han sido ingenieros (como yo), y confiaron en mis servicios profesionales. Incluso uno de ellos ha dejado abierta una puerta a un proyecto de cierta envergadura.
Y ahora que lo pones en tu blog, pertenezco al grupo de emprendedores que ‘disfruta contando las cosas” error del punto 2. Para resolver el problema del punto 3 se necesita información del potencial cliente, esto es lo más complicado de conseguir cuando se arranca.
Felicidades por tu blog, que no decaiga !
March 27th, 2009 at 13:17
Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: Llevo ya tiempo reflexionando sobre este tema y es conocido por todos, pero me gustaría darle una vuelta más porque aunque todos decimos que sí lo sabemos, creo que en la mayor parte de los casos no somos totalmente conscien…
March 29th, 2009 at 16:19
Lo que nunca olvidaré de este post es el término painkiller: ‘dime cómo tu producto va a ayudarme en esta problema que tengo o tendré’ buena observación.