Minimizar el error de tipo I
Mis conocimientos de estadística están muy oxidados, y sólo se reducen a un par de asignaturas de la carrera (¡¡uf, hace mucho de eso!!) y del MBA (de eso hace menos). No obstante, reflexionando sobre las decisiones que tiene que tomar el inversor de capital riesgo (y también aplica al private equity) me ha recordado mucho a las clases de contrastes de hipótesis que dimos en estadística. ¿Por qué me refiero a esto ahora?
Muchos emprendedores se preguntan, y con razón, ¿por qué los inversores son tan conservadores que en muchas ocasiones dejan pasar oportunidades que pueden ser muy positivas en el futuro? Reflexionando sobre esta cuestión, he recordado las clases de estadística donde se hablaba del error de primera especie y el de segunda especie. Voy a intentar explicar su similitud con las decisiones que debe tomar el inversor cuando analiza un proyecto, siempre desde mi punto de vista. Por ello, no quiero decir que todos los inversores actúen así.
Voy a pedir comprensión a los técnicos en la materia ya que quizá no seré muy estricto. Especialmente porque hablar de estadística cuando la población es de 1, no tiene mucho sentido, no obstante, el símil es muy adecuado para explicar las decisiones que toma el inversor. Por tanto, agradecería que si digo alguna barbaridad estadística que el que la detecte añada un comentario sobre el error, y agradecería también que dijera si puede afectar al sentido de la comparación. Vamos allá.
Cuando un inversor toma una decisión, decide si invertir en una compañía o no invertir. Esta compañía puede ser una compañía que vaya a tener éxito o una compañía que no vaya a tener éxito (sobre qué es el éxito se podrían escribir varias entradas…). Según cuál sea la realidad de la compañía (que no se puede ver a corto plazo), y la decisión tomada, se puede acertar o errar. El siguiente cuadro muestra las posibles situaciones:

Como se ve en el cuadro, se pueden cometer dos errores, invertir y que la empresa realmente vaya a fracasar, que llamamos error de tipo I, y no invertir y que la compañía se un éxito. Lo que le interesa al inversor es saber si un proyecto que le presentan va a ser un éxito o no. Pero ésto no se puede demostrar hasta que pase un período de tiempo en cuyo caso la posibilidad de realizar la inversión ya habrá desaparecido. Como no se puede demostrar que vaya a ser éxito, asumimos que va a ser un fracaso y buscamos razones para rechazar esa hipótesis. ¿Qué indicios pueden llevarnos a rechazar la hipótesis de ser un fracaso?
- Un plan de negocio bien estructurado con una idea de negocio con hipótesis contrastadas
- Un sólido equipo de ejecución
- Patente
- Acuerdos con partners comerciales, tecnológicos…
- Existencia de producto desarrollado, facturando y mucho más si es rentable
- muchos otros elementos…
Para entender la forma de decisión de ALGUNOS inversores tenemos que asumir algunas hipótesis de partida que damos por buenas:
- Los recursos para invertir de los inversores son limitados.
- El número de proyectos en los que se puede invertir es muy amplio.
- La probabilidad de que un proyecto tenga éxito es muy reducida.
- La percepción de daño del inversor es mucho mayor si hace una inversión que fracasa y por tanto pierde el dinero que si no hace una inversión de éxito y por ello deja de ganar lo que podría haber ganado
Teniendo esto en cuenta, el inversor tratará de minimizar el riesgo de primera especie, es decir el de equivocarse al invertir. Llevado al extremo, la forma de minimizar o anular este riesgo es no invertir, pero esto no es factible, por lo que siempre se asume algo de riesgo en este sentido. Es en este punto donde entran en conflicto los intereses de los emprendedores con los de los inversores. Los emprendedores estarían interesados en que se minimice el error de segunda especie ya que para ellos es el más grave. El problema es que la decisión la toma el inversor y por ello en muchas ocasiones surge la frustración en el emprendedor de que el inversor está cometiendo un grave error al dejar pasar esta oportunidad.
Tomando esto en consideración, si el inversor no invierte no significa que piense que no va a tener éxito sino que no tiene suficientes razones para rechazar la hipótesis de que va a ser un fracaso, es decir que no tiene suficientes indicios para minimizar el riesgo de llegar a perder todo. Parece que es lo mismo, pero no lo es, ya que no se juzga el potencial de éxito. Por tanto, emprendedor, ante la falta de financiación no pienses que el inversor cree que tu proyecto no puede tener éxito.
Hay que tener en cuenta que no todos los Inversores siguen este modelo de decisión. De hecho, el modelo es más un intento de hacer una teoría más o menos estructurada de los criterios de decisión que un procedimiento objetivo sobre el cual toman decisiones los inversores.
Antes de terminar, me gustaría destacar que hay inversores (más en EEUU que en España aunque aquí conozco a algunos) que tienen una aproximación totalmente distinta, y que se basa en casi olvidarse del error de tipo I y centrarse en maximizar los aciertos de inversión en proyectos con un potencial de resultados extraordinario si salen adelante. Estos inversores, que asumen más riesgo, sólo invertirán en proyectos con potenciales de ingresos y EBITDA descomunales, provenientes de modelos de negocio con una capacidad extraordinaria de escalabilidad.
Si queréis más información sobre estadística y contrste de hipótesis podéis encontrarla, como no, en la wikipedia.










November 14th, 2008 at 9:12
¿Qué se hizo del olfato del buen inversor?
November 14th, 2008 at 11:02
Alejandro, me ha parecido una exposición muy clarificadora sobre un enfoque bastante extendido a la hora de tomar decisiones de inversión, que comparto desde el otro lado: «ante la falta de financiación no pienses que el inversor cree que tu proyecto no puede tener éxito.»
De estadística estoy peor que tú ya que mis estudios son bastante más antiguos, pero vamos, las hipótesis de trabajo son comprensibles.
November 14th, 2008 at 21:41
El error de tipo I podría reducirse considerablemente si hubiese una especialización de los fondos en areas donde pueden considerarse “capital listo”, o simplemente tener capacidad de conseguir unas primeras referencias del producto/servicio en el que se ha invertido.
También sería importante que los propios VC o bien vía pequeñas consultoras de M&A especializadas tuviesen la capacidad de buscar éxits razonables cuando se vea que no se puede llegar a bolsa, o conseguir la financiación adicional que a veces hace falta para atacar el mercado globalmente.
November 18th, 2008 at 0:12
Interesante forma de mostrar cómo piensa un inversor a la hora de tomar una decisión. Creo que desde fuera muchas veces pensamos que las inversiones se realizan por razones totalmente subjetivas pero lo cierto es que cada inversor tiene en cuenta una serie de parámetros.
Lo mejor del artículo es ver como un inversor puede llegar a no invertir aunque le guste un proyecto por el hecho de que no hay suficientes indicios para pensar que el proyecto no fracasará.
November 24th, 2008 at 9:47
[...] Minimizar el error de tipo I. Por Alejandro Santana. [...]
November 29th, 2008 at 19:09
[...] La probabilidad de fracaso como factor en la inversión por el Blog del Piloto [...]
December 6th, 2008 at 11:55
Alejandro,
Muy interesante y muy bien explicado como siempre!Como dices estamos hablando de una teoria aplicada a un tipo de inversor diría “profesional” pero también sigue habiendo inversores que se dejan llevar por su olfato en los negocios y algunos inversores incluso por pasión o ilusión en un proyecto, en la cual aplican su propia teoria o experiencia me imagino, ya que el punto de partida de una teoria siempre parte primero de la observación.
December 8th, 2008 at 0:00
Como comento en la entrada, esta teoría es una abstracción teórica de lo que puede estar pasando por la mente de algunos inversores, y no he hablado con ninguno que me haya comentado que su criterio de selección sea este.
Respecto del tema de la especialización, es muy interesante. De hecho, hay muchas teorías contrarias al respecto. Va por épocas. A finales de los noventa (creo recordar) que los fondos especializados estaban a la orden del día. Luego se estilaron más los generalistas por sectores. Hoy parece que vuelve a haber algunos especializados (biotech, cleantech, software…).
Desde mi puntos de vista los fondos especializados tienen ventajas e inconvenientes tanto para el inversor cómo para el emprendedor. Respecto del inversor tiene la ventaja de la experiencia que permite calibrar mejor riesgos. Por el contrario, obliga a invertir en un sector que en un momento determinado puede valorar que no sea el más adecuado o que no haya alternativas atractivas.
Saludos a todos
March 2nd, 2009 at 9:18
negocios en internet…
Muy acertado y tambien existen formas de conseguir buenas ideas que se explican muy bien donde indico.Veras que internet ofrece muchas posibilidades de las que se puede sacar partido,siempre y cuando te dediques a ello….