¿Por qué no se invierte en “autoempleo”?
He comentado en otras entradas en referencia a presentaciones de inversores en startups que no se debe invertir en negocios de “autoempleo”. Se trata de una forma de expresarlo. Creo que a lo que se refieren es que no invierten en aquellos proyectos cuyo potencial tamaño en caso de un éxito razonable es insuficiente para hacer la inversión en capital riesgo atractiva.Rodolfo Carpintier ha comentado en numerosas ocasiones que a emprendedores que acuden a él buscando dinero, en una proporción muy elevada de las ocasiones les “convence” de que realmente no necesitan dinero de un inversor financiero, por lo que estarán mejor sin él.
¿Cuáles son estos proyectos que no son objetivo de financiación por inversores financieros y por qué?
Empecemos por el porqué, ya que nos ayudará a definir luego cuáles son. La razón proviene del concepto de coste de oportunidad. Se considera coste de oportunidad al valor (no sólo económico) al que se renuncia por tomar una decisión. Por ejemplo, si tenemos 1.000€ para invertir y decidimos invertirlos en la bolsa, nuestro coste de oportunidad podría ser la rentabilidad que obtendríamos de ese dinero en la cuenta naranja o la satisfacción y la utilidad que obtendríamos si lo utilizáramos para un viaje. En todas las decisiones que tomamos implícitamente estamos considerando el coste de oportunidad de tomarla.
En las inversiones de capital riesgo, especialmente las de capital semilla, el coste de oportunidad es muy alto, ya que aunque la inversión tenga una rentabilidad relativa espectacular, la creación de valor absoluta es más reducida. Consideremos las siguientes hipótesis:
- En términos de esfuerzo de tiempo, una operación de capital semilla puede suponer un 25% del esfuerzo de una operación tipo private equity
- En términos de volumen puede ser el 5%.
- El riesgo (de fracaso) puede ser tres veces mayor
Por tanto, la rentabilidad que habría que exigir a la de capital riesgo es 15 veces superior (20 veces menor volumen/4 veces menor tiempo x tres veces mayor riesgo) a la de private equity: si en una esperas multiplicar por 3 el valor, en la otra deberías esperar multiplicar por 45. Esto deja fuera muchas inversiones.Haciendo algunos números de ejemplo:
Si una operación requiere que el inversor invierta 250.000€ por un tercio de la compañía, el valor del equity sería 750.000€ post money. Para conseguir multiplicar por 45, la empresa debería poder llegar a valer (si todo va bien) unos 35M€. Si, como es lógico, hay una segunda ronda y el inversor financiero de primera ronda se diluye, digamos en un 25%, el valor objetivo se verá incrementado hasta los 45M€. Considerando que se venda en un momento con un importante crecimiento todavía por delante, estaríamos hablando de una compañía con un EBITDA entre 3 y 6 millones de euros (a conseguir en 5 a 8 años). No hay tantos mercados ni modelos de negocio que permitan alcanzar estos valores tan rápido. (Los números pueden estar un poco exagerados para poder comprender bien el ejemplo)
Hay otra circunstancia en la que tampoco sería interesante para un inversor financiero invertir, que es aquella en la que la presencia del emprendedor sea el centro del negocio. Ejemplos de esto podrían ser despachos de abogados, consultoras muy específicas tipo boutique y cualquier otra actividad profesional. En estos casos, aunque la empresa pueda llegar a generar un importante cash flow, la venta o exit de la misma (objetivo principal de todo inversor financiero) es muy complicada puesto que sin los emprendedores su valor se reduce de manera sustancial. Como en todo hay excepciones.
¿Por qué sí pueden ser estos proyectos atractivos para el emprendedor?
Porque el coste de oportunidad que tiene es muy distinto, muy inferior. Su coste de oportunidad es principalmente el diferencial de sueldo respecto a trabajar por cuenta ajena y la potencial mejor calidad de vida (ver entrada anterior) a la que renuncia al meterse en el sarao del “emprendimiento”. Por tanto, un proyecto que puede ser extraordinariamente atractivo para un emprendedor puede no serlo en absoluto para un inversor financiero.
Premisas asumidas
Este razonamiento sólo es válido se se cumplen dos premisas que enumero a continuación:
- El inversor financiero no tiene otro interés más que el exclusivamente financiero (suele ser muy habitual en el caso de las sociedades que gestionan fondos de terceros)
- El inversor financiero ha realizado una asignación de recursos siguiendo un criterio de diversificación y asigna a este tipo de inversiones un porcentaje reducido de su capacidad inversora, por lo que tiene la posibilidad de incluir los fondos destinados a startups en otras inversiones de mucho mayor tamaño y dedicar el tiempo a esa actividad










July 5th, 2008 at 23:48
Alejandro, no entiendo que el coste de oportunidad en capital semilla sea muy alto. Por lo que cuentas, los inversores en este segmento no tienen muchas alternativas en otras startups y, aunque no lo dices, no creo que el private equity sea una opción para ellos por el volumen de inversión y tipo de gestión que se hace.
Lo que creo es que los inversores aspiran a obtener múltiplos elevados en sus salidas porque su yield de éxitos en las inversiones que hacen es muy bajo. Ésto no deja de sorprenderme porque lo comparo a esperar que un abogado sólo gane un juicio de cada N, por no hablar de cirujanos, escaladores y otras actividades de riesgo.
July 10th, 2008 at 23:21
[...] importancia de esta variable está muy relacionada con mi entrada anterior. Si el grado de puridad financiera es muy elevado, el coste de oportunidad será muy alto y por [...]
July 12th, 2008 at 23:02
José,
Una vez hecho el compromiso de invertir en capital semilla, no se tiene la flexibilidad de invertir en otra cosa. No obstante, para tomar esta decisión si han tenido que pensar si prefieren invertir en capital semilla o bolsa o Private Equity, por lo que el coste de oportunidad está ahí. Si lees mi siguiente entrada sobre Inversores, este coste es especialmente alto para los fondos que invierten capitales de terceros.
Respecto a tu segundo punto, en parte tienes razón. Salvando las distancias, es como jugar a la lotería. Si sabes que tienes una posibilidad entre muy pocas, sólo jugarás a aquellos números cuyo premio pueda ser muy elevado.
July 15th, 2008 at 18:01
[...] Los inversores, entre ellos las entidades financieras, NO invierten en autoempleo. [...]