¿Cuántos socios son demasiados?
En las últimas semanas estamos analizando muchas oportunidades de negocio en la empresa, y estamos muy cerca de invertir en algunas de ellas. De hecho, tenemos una agendada para firmar la semana que viene. Así como nuestra primera inversión la hicimos en solitario, en las otras dos hemos coinvertido. Como ya comenté en una anotación anterior, la co-inversión tiene mucho sentido desde el punto de vista de los inversores. No obstante, me estoy planteando una pregunta que afecta de forma importante a los socios: ¿a partir de qué momento varios co-inversores pueden empezar a ser muchos co-inversores?
La primera pregunta a responder es si interesa a una startup que en una primera ronda de financiación (en este blog nos centramos principalmente en capital semilla) entre más de un inversor. Como todo… depende.
Aunque mi experiencia directa como emprendedor es limitada (no nula), de nuestras experiencia con las participadas deducimos que la presencia de varios inversores puede reportar importantes ventajas y también algunos inconvenientes. Voy a pasar a exponer las que creo más importantes, pero me encantaría que los emprendedores que leen este blog (tal y cómo van las estadísticas nuevas parece que son la gran mayoría) me corrijan y completen.
Entre las ventajas de varios inversores me gustaría destacar:
- Da acceso a una financiación más elevada que con un único inversor. Las inversiones en capital semilla tienen un elevado riesgo, y los inversores presentes en este ámbito suelen tener limitada la concentración de riesgos en un único proyecto a un importe que en muchas ocasiones es inferior al buscado por el emprendedor.
- Suele aportar mayor valor al emprendedor. Los startups suelen necesitar apoyo en algunas áreas funcionales, ya que no siempre los equipos de los emprendedores tienen la experiencia suficiente en todos los ámbitos que se requieren para el éxito del proyecto. En este sentido, un único inversor financiero puede apoyar en la parte financiera y quizá en algún área genérica, pero si hay más de uno, las posibilidades de aportar en otras áreas se multiplican, al igual que hacen los contactos que pueden aportar. En una de nuestras participadas en las que coinvertimos con un Business Angel y una entidad financiera, nosotros y la entidad financiera aportamos valor en el área financiera y de control, mientras que el Business Angel aporta un excelente expertise en fabricacion. Además entre los tres aportamos un importante abanico de contactos relevantes.
- Aporta riqueza a las reuniones. La existencia de puntos de vista adicionales, aunque en ocasiones puede ralentizar la toma de decisiones, si el proceso está bien gestionado permite traer nuevos puntos de vista a los problemas y puede dar lugar a tomar soluciones que con un único punto de vista podrían no haberse considerado.
Entre los inconvenientes:
- Mayor dificultad de alcanzar un consenso en las decisiones. En este punto hay que tener muy bien definidas las reglas para las tomas de decisiones, y si va a ser necesario siempre el consenso o no.
- Problemas prácticos de coordinar agendas para reuniones.
- Potencial pérdida de foco de los emprendedores en el funcionamiento de la empresa si los socios inversores demandan mucha información y atención.
Cuando el número de socios inversores es pequeño, el valor adicional que añade un nuevo socio es relativamente elevado en comparación con la problemática que puede generar su entrada. No obstante, a medida que aumenta el número de coinversores, la importancia relativa de los efectos cambia hasta llegar a darse la vuelta, de manera que sobrepasado un número de coinversores, cada inversor adicional genera más “ruido” que el valor que aporta. ¿Dónde está ese punto?
Dependerá de la posición relativa entre los socios inversores y el rol que pretenden jugar. Si todos los socios inversores quieren tener un papel similar, el número crítico creo que se alcanzará antes ya que la capacidad de discrepancia será máxima. Por el contrario, si unos inversores actúan más como líderes entonces será posible un mayor número de socios.
Desde mi punto de vista (y no tengo ningún razonamiento científico para respaldarlo), para el primer caso creo que tres coinversores financieros puede ser muy razonable/recomendable, y situaría el límite en cinco. Más empezarían a parecerme muchos, salvo que empiecen a jugar roles muy diferenciados. Para el segundo caso, creo que el número se puede elevar respecto a esos cinco, pero salvo que quede clara la no participación en las tomas de decisiones salvo en la junta, más de siete u ocho empezarían a parecerme demasiados. Como reflexión: si el inversor líder junto con el segundo aportan un 60% de la financiación, y hay seis inversores adicionales, el más pequeño habrá invertido como máximo poco más que la décima parte de lo invertido por el principal, lo cual empieza a perder el sentido salvo que exista alguna relación personal entre emprendedor y el socio.
¿Qué experiencias habéis tenido en relación a estos puntos? ¿En qué estáis de acuerdo y en desacuerdo? Valoraría mucho la opinión de los emprendedores, incluso la descripción de casos concretos que hayáis experimentado.


April 24th, 2008 at 19:26
La firma de un pacto de socios general y que ellos firmen otro pacto de socios financieros adicional puede resolver muy bien la problemática.
April 24th, 2008 at 20:28
Yo siempre he escuchado lo de un número impar de socios, por el tema de el desempate, no obstante supongo que intervienen factores de % de cada socio, etc.
Lógicamente mi nivel de conocimiento en este campo esta muy limitado ha este sentido :-). ahora no tengo socios y no tengo problemas para las decisiones ;-).
April 27th, 2008 at 23:21
Axel, esa es una buena medida para regular las relaciones y evitar problemas a futuro. No obstante, uno de los problemas más importante, y que se me pasó en la anotación, puede producirse en el momento de la transmisión de participaciones, ya que puede darse una situación de muchos derechos de preferencia en las transmisiones o ampliaciones de capital que pueden dificultar las operaciones corporativas.
Sigo pensando que en los estadios iniciales las compañías no deberían tener un número demasiado elevado de socios.