El problema de la NO escalabilidad
Después del último foro de inversión al que hemos asistido para identificar potenciales proyectos en los que invertir, hemos estado comentando en nuestra empresa sobre un perfil de proyectos que caen en una zona compleja que dificulta mucho su posibilidad de desarrollo. Las principales características de éstos proyectos son las siguientes:
- Se desarrollan en mercados existentes en los que a pesar de haber competencia se puede ser rentable
- Desarrollan un enfoque particular del segmento de mercado, aspirando en muchas ocasiones a convertirse en un jugador de nicho. Esto les permite crear barreras de entrada por especialización, aunque su sostenibilidad es incierta
- El equipo suele tener experiencia previa en el sector, de donde ha conseguido identificar este potencial nicho
- El proyecto requiere de una inversión inicial para forjar un nombre y captar los primeros clientes. Esta inversión inicial, en ocasiones, tiene un importante peso de personal
- Algunos de estos proyectos están muy enfocados en la prestación de servicios donde el componente personal de los socios juega un papel fundamental (tipo consultoría)
- El apalancamiento operativo del proyecto es muy limitado, lo que hace que la escalabilidad del proyecto sea muy reducida. Éste es el principal problema
¿En qué situación se encuentran estos proyectos? Son proyectos atractivos, que pueden llegar a ser muy rentables para los socios promotores como modelo de autoempleo, incluso como autoempleo de alto nivel. El problema es que son poco atractivos para un socio financiero en su fase de startup.
En términos generales los socios financieros buscan inversiones en las que una inversión x de capital puede poner en marcha un modelo de negocio que pueda crecer de manera exponencial con un crecimiento lineal de los recursos económicos invertidos. Uno de los ejemplos más claros de estos proyectos son las empresas de software. En ellas se hace una mayor o menor inversión inicial para el desarrollo de un programa informático que posteriormente se pone en venta. Si el programa es bueno y tiene éxito, el volumen de ventas puede crecer de una manera exponencial sin necesidad de realizar muchas inversiones adicionales y con unos costes variables muy ajustados (especialmente si la distribución se realiza por Internet). Por supuesto serán necesarias inversiones sucesivas (soporte, mejoras, nuevos productos…), pero no estarán directamente relacionadas con el volumen de ventas. Otros ejemplos de este modelo son los servicios de Internet como las redes sociales o aplicaciones ASP. De aquí viene el elevado interés de los inversores en startups por estos proyectos.
Por el contrario, los modelos de negocio que hemos descrito más arriba no permiten este tipo de crecimiento. Ejemplos de estos modelos podrían ser una consultora o una cadena de peluquerías. Éstos dos ejemplos tienen, no obstante, importantes diferencias. El primero es casi 100% dependiente del personal, constituyendo la principal fuente de costes y de limitación de la capacidad. El segundo está más influido por los costes y las limitaciones del local, dependiendo menos del personal. Este tipo de proyectos son poco atractivos para la inversión en startups. No obstante, sí pueden ser interesantes para el Private Equity si ya se ha alcanzado un tamaño relevante y se están generando importantes volúmenes de Cash Flow.
Como nota adicional, mientras que los fondos profesionales de capital riesgo que invierten en fase startup o semilla en raras ocasiones invertirán en estos proyectos, los business angels sí pueden estar interesados en invertir en ellos, puesto que los intereses e incentivos que les mueven no son, normalmente, estrictamente financieros.











April 19th, 2008 at 19:14
Alejandro, como inversosr ¿qué opinas de empresas como las que describes pero que adoptan el modelo de franquicia?